Día 1, 10:00. Maquillaje

La primera semana en Otosan Uchi
BUTTON_POST_REPLY
Avatar de Usuario
Doji Naoko
Gloria 3.0
MensajesCOLON 103
RegistradoCOLON Dom Mar 23, 2008 8:28 pm
UbicaciónCOLON Teatro Monitakeru, Kyuden Doji.

Día 1, 10:00. Maquillaje

Nota por Doji Naoko » Lun Ago 03, 2020 8:32 pm

Kakita Soranoko y Doji Naoko
Distrito Meiyoko


Una figura vestida con un elegante kimono caminaba por las calles del distrito Meiyoko, sin darse prisa alguna, parándose en los escaparates de establecimientos y contemplándolos como si estuviera interesada en todos ellos. Ningún mon traicionaba su clan de pertenencia, y el ligero velo de gasa con que ocultaba su rostro permitía especlar si se trataba de una escorpión o pertenecía a otro clan y se mostraba celosa de su intimidad, aunque su paso lento no parecía indicar que tuviera prisa por lanzarse a los brazos de un amante. Naoko disfrutaba amnte la idea de que la gente se hiciera preguntas sobre quién era. Su madre le había hablado muy bien del distrito Meiyoko, y Naoko disfrutaba de él como su progenitora lo había hecho. Se paró delante de un escaparate donde se vendía fundoshis modernos a la par que atrevidos, y no por su modernidad. Era posible que comprase uno o dos...
Imagen
- "Una sombra entre bambalinas"

Avatar de Usuario
Kakita Soranoko
Gloria 3.2
MensajesCOLON 102
RegistradoCOLON Dom Mar 30, 2008 7:14 pm

Re: Día 1, 10:00. Maquillaje

Nota por Kakita Soranoko » Vie Ago 14, 2020 6:31 pm

La búsqueda de Soranoko no había empezado como tal, sino como un simple paseo para conocer una ciudad desconocida para ella. y no podía sustraerse a la idea de que en un momento dado conocer Otosan Uchi marcaría la diferencia entre el éxito y el fracaso, y como decía el primer Kakita, toso se reducía a un golpe. Y siguiendo esa filosofía en la vida al golpe se le podía dar muchas traducciones pero fueran unas u otra, debía estar preparada. Había dejado atrás las sombrías moles del distrito Toyotomi, la prisión y el santuario del Señor Onnotangu, y se sentía más cómoda en el distrito Meiyoko. Era un lugar por donde pasear y en donde meditar, pero después recordó que debía comprar un regalo por un lado y por el otro comprobar la moda de Otosan Uchi, pues sabía que cuando llegasen sus padres debía estar de punta en blanco y en ese sentido no quería que la viesen con un kimono fácilmente identificable de entre los llevados para la Corte de Invierno. Se detuvo frente a un escaparate y vio que se trataba de ropa interior muy moderna, y aunque sintió el calor de sus mejillas no podía apartar su vista de ellos, como si un extraño placer culpable hubiese invadido sus pensamientos. En ese momento se fijó en que otra dama, tocada por un velo, estaba también mirando el escaparate, y Soranoko sospechó que también la miraba a ella.
Un golpe

BUTTON_POST_REPLY